Sobre el proyecto
Sinergia, nombre elegido por los comitentes, hace referencia a un fenómeno por el cual actúan en conjunto varios factores, resultando algo nuevo lo cual no hubiera podido esperarse operando partes individuales e independientes.<br />
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Una vivienda cálida y audaz, que gracias al juego morfológico y tecnológico permite una composición distintiva; EL LADRILLO, LA MADERA Y EL HORMIGÓN, una triada de materiales puros que se respalda en lo clásico sin perder la audacia de lo moderno. Un juego de colores contrapuestos donde la luz y la sombra, como protagonistas, los funden para crear el mismo cuadro.<br />
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Programáticamente la vivienda de 270 m2, se resuelve en dos plantas. El hall, como distribuidor central en ambas plantas, conteniente la escalera y los accesos a las habitaciones restantes. En planta baja, al play room hacia la derecha y garaje a su izquierda, el mismo, se destaca por su total fluidez que permiten que al ingresar a la vivienda las visuales se concentren en el concepto abierto de doble altura y el patio hacia el fondo. El área social, es un ambiente abierto, integrado y luminoso que conforma el estar- comedorcocina, respaldado por el área de servicios; despensa, lavadero y toilette, íntegramente relacionado con la galería al exterior. Para dar respuesta a las necesidades de la familia, en planta alta se desarrolla el área privada nocturna. La misma cuenta con una habitación principal con terraza de acceso privado hacia el patio y un funcional vestidor, una habitación secundaria y un baño tripartito –ante baño, ducha, baño- que ventila a un pequeño patio de luz, éste, conforma en la fachada principal el elemento singular de la obra; una caja desmaterializada de ladrillo cribado, donde otra vez, el juego de luz y sobra cobran sentido creando espacialidades únicas.