Sobre el proyecto
Antes y después. El mismo hall de entrada, transformado sin modificar la estructura del espacio.
Antes: paredes descascaradas, un perchero metálico genérico y calzado apilado en el piso por falta de un lugar definido para dejarlo.
Después: un mueble para guardar abrigos y que no esten a la vista. Un espejo orgánico retroiluminado que amplía visualmente el espacio, banco con guardado para calzado, ganchos para bolsos y bufandas, y estantes para deco. Las plantas colgantes y las lámparas de piedra natural en el techo terminan de darle carácter a un lugar de paso que ahora invita a quedarse un segundo antes de salir.
Mismo metro cuadrado, otra experiencia al entrar a casa.