Trabajar el estilo Mediterráneo moderno y elegante dentro del layout de una tiny house representó un desafío tan técnico como creativo.
La limitación de escala y la ruptura con la ortogonalidad tradicional nos impulsaron a potenciar al máximo la riqueza de texturas, llevar la altura al límite posible y trabajar los revestimientos en sentido vertical, generando así una sensación de amplitud y continuidad visual.
La luz fue concebida como un elemento escenográfico. No sólo ilumina: construye atmósferas, recorta volúmenes y acompaña cada decisión proyectual, aportando profundidad a espacios contenidos.
Buscamos desmaterializar los grandes muebles, aligerando su presencia sin resignar elegancia ni funcionalidad. Cada pieza fue pensada para integrarse de manera sutil, casi etérea, dentro del conjunto.
El espacio aéreo cobra protagonismo a través de estantes transparentes que amplían las posibilidades de guardado sin saturar visualmente, permitiendo que el aire y la luz sigan siendo los verdaderos protagonistas.
El resultado es un espacio compacto, pero profundamente expresivo, donde cada recurso proyectual trabaja para expandir la percepción y generar una experiencia de habitar sofisticada, liviana y cálida.