Este proyecto consistió en el diseño de un mobiliario que se integrara con naturalidad a una habitación ya existente, respetando su paleta de colores, texturas y estilo. La intención fue aportar funcionalidad sin romper la armonía del espacio.
La propuesta combina materiales nobles como madera clara con planos blancos, generando una atmósfera relajada y contemporánea. Cada módulo fue pensado a medida: desde el respaldo con iluminación y mesas flotantes, hasta el mueble multifunción que unifica guardado, tocador y soporte para TV.
En cada detalle, prioricé la funcionalidad y el lenguaje estético del cliente: formas simples, líneas puras y un enfoque que respeta el ritmo de vida del usuario. Un espacio pensado para ser vivido.