Sobre el proyecto
La casa debía ser acogedora y fresca, por lo que diseñamos techos altos y una amplia zona común integrada con la cocina. Para proteger la vivienda del sol directo y al mismo tiempo crear espacios de vida al aire libre, rodeamos la casa con galerías cubiertas. Estas galerías no solo proporcionan sombra, sino que también permiten integrar los espacios exteriores con el interior, simplemente abriendo las puertas corredizas. Así, se consigue una fluida transición entre el interior y el exterior, ideal para disfrutar del entorno natural de manera cómoda y versátil.